Son pavimentos conductores de la corriente electroestática de fácil aplicación y que garantizan la conductividad en toda su extensión, sin las complicadas estructuras reticulares que promueven otros sistemas. Resulta un tratamiento idóneo en salas de ordenadores, quirófanos, industria eléctrica y electrónica, almacén de explosivos y productos químicos.
Sus principales ventajas con respecto a los pavimentos antiestáticos convencionales son: su higiene, por carecer de juntas, su resistencia mecánica, pues soporta tráfico pesado y cargas puntuales elevadas, y su fiabilidad, pues tiene mayor estabilidad en el tiempo por su menor envejecimiento.

Fabricación y aplicación de resinas epoxy, poliuretano, metacrilato y acrílicas